Si hay un dulce que de verdad representa a Oviedo, ese es sin duda el carbayón: un pastel tradicional que ha logrado no solo conquistar a los ovetenses, sino también convertirse en símbolo gastronómico de toda Asturias.

¿Qué son los carbayones?

Los carbayones son dulces elaborados con hojaldre de mantequilla relleno de una mezcla de almendra, huevo y azúcar, horneado hasta lograr una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro, y terminado con baño de yema y un ligero glaseado que les da un brillo inconfundible.

Su nombre está profundamente ligado a la historia local: proviene de la palabra carbayu, que en asturiano describe a un roble centenario que estaba situado en la calle Uría de Oviedo y que se convirtió en un símbolo querido de la ciudad; a partir de ahí, los habitantes pasaron a llamarse carbayones —y al dulce también.

Un dulce con más de un siglo de historia

Los carbayones nacieron en 1924, cuando la confitería Camilo de Blas fue encargada por el Ayuntamiento de Oviedo de crear un pastel que representase a la ciudad en la Primera Feria Internacional de Muestras de Asturias. Después de muchas pruebas de receta, dieron con este bocado dulce que encarna el espíritu de Oviedo y que sigue siendo el favorito local más de 100 años después.

Lo más curioso es que la receta no está guardada en secreto: sus ingredientes son sencillos y tradicionales, aunque muchos coinciden en que el verdadero truco está en la maestría del proceso y el cariño con que se elaboran. El toque final del glaseado de azúcar, aplicado con rapidez antes de que enfríe, es una de las claves del equilibrio perfecto de sabor.

El dulce más imitado… y también el más deseado

Aunque no existe una protección oficial de receta, los carbayones originales de Camilo de Blas son considerados los más auténticos y valorados. No es raro encontrar versiones en otras pastelerías —y hay quienes incluso comentan que algunas no merecen llamarse carbayones—, lo que demuestra cuánto se ha popularizado este pastel en Asturias.

Para muchos visitantes y curiosos, probar un carbayón en Oviedo es una parada obligatoria, tanto por su sabor como por su historia centenaria que une tradición, gastronomía y cultura local.

¿Dónde probarlos?

La confitería Camilo de Blas, situada en pleno centro de Oviedo, sigue siendo el lugar de referencia para degustar los carbayones originales, elaborados por generaciones de pasteleros que han perfeccionado la receta desde su creación.

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Elvia Barrera

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